Explosión.
Una ola de sabor.
Tiemblo, me alejo.
Titubeo y entrecierro los ojos.
De todo me quiero olvidar.
Y todo lo quiero ignorar.
Son tantas palabras, tantas preguntas.
Que forman una nube en mi mente.
Tengo frío.
Ven y abrázame.
No quiero presionarte.
No quiero abandonarte.
Quiero ir hacia ti.
Quiero ser independiente.
Mi vida, mi futuro.
Mis decisiones, mis riesgos.
Yo puedo, sé que puedo.
Contra todo esto que son sólo pensamientos adolescentes.
Claro que me frustró y exploto en llanto.
Claro que es confuso pero todos lo sienten.
Es un camino largo que se presenta de repente.
Es el todo y la nada lo que uno teme.
Pero todo pasa.
Desde un doble arcoiris hasta un mensaje inesperado.
Viejos amores, viejas ilusiones.
Permanecen escondidas en una cueva de dolor.
Se reprime o se desvanece.
Y siempre se encuentra un relajante de sabor y color.
Uno no quiere lastimar pero siempre alguien sale lastimado.
Mejor que sea yo a que seas tú.
Sólo guárdalo y escóndelo.
Destrúyelo y eliminálo.
No sirve de nada, no te ayuda a avanzar.
Sobrepensar te dirige a la locura.