Hellooooooooooooooow!

Ojalá y les guste :)

10.26.2015

Fragmentos de un corazón herido

Cuando se termina con uno mismo, quedan trozos de inocencia
débiles aquellos que no desenfundaron la espada
una amenaza continua los avecinaba
ingenuos tarados que ignoran las voces de la calle
que a brazos cruzados juzgan y ordenan
malditos desinformados que le tienen ausente
a la silueta que te penetra al oír y observar
Porque dicen a veces que de tanto dolor,
se pierde la conciencia.

Dormida

Me gustaría vivir dormida
pasármela desapercibida
sin las preocupaciones de la vida

escribir poemas cortos dormida
ser exitosa y no estar a la deriva
como cada día
en el que el clima no trae a mí ni una buena noticia.

10.07.2015

Hoy te vi florecer (incompleto)

Hoy te vi caer desde abajo, ¿cómo sucede esto?
Te vi boca arriba, tonto. Te vi cuando te descuidaste y tropezaste bajo tu nariz. Aplastándola, pobre.
Vi cuando te vestías, disculpa mi intrusión. Y también te seguí a escondidas a ver la gentileza de tus manos al saludar a tu gato. Por las mañanas eres una maravilla y por las tardes, ni se diga.
Te vi en cunclillas cuando te montaste a tu carro y cabalgaste rumbo a tu hogar.

Te vi florecer pero no como una rosa en el clímax de su vida, te vi florecer como una pequeña semilla. Incluso las semillas pueden florecer.

Te vi y te observé una y otra vez y me preguntaba si sabías lo que yo había sido para ti alguna vez.

Siempre serás ese tal vez.

Yo te vi, te vi cuando raspaste tu carro y te molestaste contigo mismo por no hacer las cosas bien. Te vi descuidado y culposo, afligido y nervioso.

¿Recuerdas cuando nos volvimos uno ese día que no logro recordar? Veo borroso lo que me quedan de recuerdos.

Yo te vi florecer, desde pequeño porque regresé en el tiempo pero ahí me quedé. Porque jugué a las escondidas otra vez y todo causó que me alejara de ti. Al menos no fue para siempre pero me gustaría que supieras que aunque me esconda no podrías verme. Estoy ausente en tu mirada pero presente en tu espacio.

Y ahora, tras un pequeño descuido ¿te marchitas? ¡Pero si eres mi capullo! Aún no habías llegado a la cúspide de tu esplendor.