Hellooooooooooooooow!

Ojalá y les guste :)

11.17.2015

Miserables

La casa está podrida
Los cubiertos yacen enmohecidos sobre el lavabo
Mi madre recostada en el sofá
Y mi gato no está

El arenero lleno de restos de lo que quedaba de mi felicidad
Mi vida se vuelve a opacar
al ritmo de los balbuceos de un vago dormitando
Tus ojos liberan pequeñas gotas
de aquel vino que me hiciate beber

Mi futuro se siente imperfecto e impreciso
me siento sola, me siento un rehén
de esta vida, vine para ser un ejemplo
pero no para vivir.

No hay escapatoria evidente,
solo la esperanza de nuestro camino
tal vez el destino elige a los aventurados
que serán por siempre los miserables.

11.11.2015

Hoy me siento triste

Hoy me siento triste
y no por eso voy a poner un status en facebook.       ¿O si?
Hoy tengo sueño, bueno como todos los días.
Hoy me siento decaída.
Tal vez sea por la deuda en la escuela,
o por que no he visto a mi padre en un año.
Tal vez sea porque mi hermano no está creciendo,
o porque mi madre no pone atención.
Puede ser por los parciales,
o porque no quisiera estar en estos momentos aquí.

En el trabajo, cuando no hay cosas que hacer.
Desperdiciando una tarde perfecta y llena de sol,
en la que hubiese podido ir al parque o a tomar café.

Que en pleno invierno el sol no se deja y nos sigue dando su calor.
Tan generoso ese sol.

Hoy me siento triste, a pesar de que sé que no debería,
mis quejas han disminuido porque aprendes a valorar después de la carencia.
Pero me siento triste porque el mundo no funciona.
Me siento triste porque mis amigos no razonan.
Porque mis compañeras no saben de salud.

Porque mi estómago me duele, y mi cabeza también.
Porque quisiera estar en cama bajo las sábanas durmiendo en este momento.
O al menos besándote en un lugar lejos, donde la luz solo ilumine la silueta
de tu mano y mi mano. De mi cabeza sobre tu pecho.

Hoy me siento triste porque de nuevo me siento apartada.
Que no encajo, que nadie me comprende.
¿Y cómo habrían de comprenderme si no hablo lo que siento?
Es demasiado verbo.

Hoy me siento triste porque extraño a tantos personajes,
amigos entrañables que se mudaron a unos cuantos kilómetros,
a mi gata que espera paciente en casa y sola,
o a mi padre y su novia.

No es lo mío hablar de lo mal que me siento el total del tiempo en que lo pienso porque sé que estás leyendo esto. Pero a pesar de todo, hoy soy feliz. A pesar del hecho de que me sienta vacía, junto a ti o con el solo saber que eres parte de mi vida, me revitaliza.

Porque si no fuera por ti, mi tristeza sería depresión.

11.05.2015

Mundos humanos

¿No te ha pasado que sientes un exceso de felicidad y que la vida se vuelve ligera, los problemas se olvidan y la simpleza se apodera de tu alma al grado en que tu risa se vuelve tu respiración? Y sin involucrar nada más que la mente, las emociones, la locura de ser un humano. Porque las bestias, los animales ¿sufrirán tantos cambios emocionales u hormonales?

Y de un momento a otro, después de un rato de pensar, de analizar, de comparar mentalmente tu vida con la de otro o simplemente porque el día te pareció más triste, tu expresión cambia. Esa sonrisa se cae y se marca el ceño en la frente. ¿Cómo es posible que sea tan fácil cambiar de humor y a veces sin una explicación?

Es desgastante y frustrante querer estar bien y ver que todo se viene abajo a ratos. Estamos condenados a ser felices a ratos y a estar triste a ratos, ¿o será que aun no estamos en control de nuestro cuerpo? ¿o cerebro? ¿qué controla, quién controla nuestras emociones?

Desearía poder seguir siendo esa idea de felicidad y diversión continua, de por vida, que cuando crezca y si llego a tener una familia que se marquen las arrugas arriba de la boca como la frase que dice "Fíjese que cuando sonríe se le forman unas comillas en cada extremo de su boca. Esa, su boca, es mi cita favorita."

Supongo que todos buscamos la felicidad en alguien porque no nos basta con nosotros mismos, o al menos la mayoría porque existen todo tipo de personas en este mundo: increíbles, excepcionales, excéntricas, profundas y poderosas. ¿Qué parte de ese pequeño mundo soy? ¿Quién soy?

Y que cada cuando al hacer algo que nos hace feliz venga un remordimiento después, como cuando uno debe hacer dieta y no puede. Y que cada cuando uno se ríe a carcajadas en compañía, se queda solo y reflexiona sobre su vida y se destroza, solloza por dentro sin que nadie lo escuche. Llora y derrama una gota de sangre de cada herida que sigue latente. Porque hay heridas que cierran, hay heridas que se agrandan y hay heridas que simplemente se quedan igual. Abiertas.

Y uno intenta, una y otra vez recordarse a sí mismo que no está solo. Que SIEMPRE hay una persona allá afuera esperando por verte sonreír, que eres especial de alguna manera y que tienes ese ALGO que te hace tú y eso te hace irremplazable. Sin importar si tu nombre es común, si tus gustos son populares o si tu crees que no eres lo suficientemente interesante. Dentro de cada uno hay un mundo y este es el mío. Bienvenido.

10.26.2015

Fragmentos de un corazón herido

Cuando se termina con uno mismo, quedan trozos de inocencia
débiles aquellos que no desenfundaron la espada
una amenaza continua los avecinaba
ingenuos tarados que ignoran las voces de la calle
que a brazos cruzados juzgan y ordenan
malditos desinformados que le tienen ausente
a la silueta que te penetra al oír y observar
Porque dicen a veces que de tanto dolor,
se pierde la conciencia.

Dormida

Me gustaría vivir dormida
pasármela desapercibida
sin las preocupaciones de la vida

escribir poemas cortos dormida
ser exitosa y no estar a la deriva
como cada día
en el que el clima no trae a mí ni una buena noticia.

10.07.2015

Hoy te vi florecer (incompleto)

Hoy te vi caer desde abajo, ¿cómo sucede esto?
Te vi boca arriba, tonto. Te vi cuando te descuidaste y tropezaste bajo tu nariz. Aplastándola, pobre.
Vi cuando te vestías, disculpa mi intrusión. Y también te seguí a escondidas a ver la gentileza de tus manos al saludar a tu gato. Por las mañanas eres una maravilla y por las tardes, ni se diga.
Te vi en cunclillas cuando te montaste a tu carro y cabalgaste rumbo a tu hogar.

Te vi florecer pero no como una rosa en el clímax de su vida, te vi florecer como una pequeña semilla. Incluso las semillas pueden florecer.

Te vi y te observé una y otra vez y me preguntaba si sabías lo que yo había sido para ti alguna vez.

Siempre serás ese tal vez.

Yo te vi, te vi cuando raspaste tu carro y te molestaste contigo mismo por no hacer las cosas bien. Te vi descuidado y culposo, afligido y nervioso.

¿Recuerdas cuando nos volvimos uno ese día que no logro recordar? Veo borroso lo que me quedan de recuerdos.

Yo te vi florecer, desde pequeño porque regresé en el tiempo pero ahí me quedé. Porque jugué a las escondidas otra vez y todo causó que me alejara de ti. Al menos no fue para siempre pero me gustaría que supieras que aunque me esconda no podrías verme. Estoy ausente en tu mirada pero presente en tu espacio.

Y ahora, tras un pequeño descuido ¿te marchitas? ¡Pero si eres mi capullo! Aún no habías llegado a la cúspide de tu esplendor.

7.23.2015

Tú tan inefable y yo tan egoísta

De todas las personas, cosas y seres vivos en este espacio en el que coincidimos
Te aseguro que tú eres el mejor.
Y a pesar de mis defectos, desvelos, perfecciones y anhelos
das cada parte de tu cuerpo a mi encuentro.
Te amo de maneras indescriptibles y a veces en el silencio de mi voz llego a despreciarte.
Pero todo esto causado por tu forma tan impecable de ser,
tantas virtudes, tanto éxito, tanto esfuerzo, tanto romance.
El mejor de todos sin duda.

Discúlpame.
Discúlpame una y otra vez.
Y otra vez.
Porque a veces tus palabras me raspan por dentro
y las mías llegan a quemarte.
Porque no me entiendes cuando ni yo me entiendo.
Porque lo haces todo y eres todo y yo soy tan sólo yo.
Disculpa cada lágrima que derramé,
disculpa que no soy consciente.
Y por favor disculpa mi falta de sentido común.

Mi mundo avanza casi en automático, viviendo las consecuencias de mis decisiones,
y afortunadamente llegas tú.
Y siempre tú, ahí. Siempre hasta cuando no quieres hacerlo. Siempre hasta cuando pierdes el control.
Por eso te prometo que me quedaría toda una vida, esperando por tu amor.
No hay más puro amor del que yo podría recibir y no hay agradecer digno de tus besos o tan solo una mirada de ese dulce café.

Te repito y te insisto que sin ti no no hay vida.
No hay futuro, no hay alegría. No hay sueños ni escapes.
Tan sólo una realidad fría.
Eres inefable para mí. Grábalo en tu mente y en tu corazón porque jamás podría decir que no eres y haces todo lo que pudiese pensar por y para mí.

No sé como pude lograr conseguirte a ti.

6.23.2015

Annika siempre fue una niña descuidada.


Annika miró a la pared, desorientada, buscando los pedazos de cerámica que estaban regados por todo el piso. Intentaría pegarlos y arreglar la ruptura que causó su descuido. Siempre había sido una niña distraída y desubicada, señalada por sus compañeras en las clases de baile y criticada por tener ojos tan grandes. Era ya el ducentésimo vigésimo cuarto festival internacional de jazz contemporáneo en la ciudad de Berlín y ella iba a ser parte de este gran evento. Gretchen y Helga eran las que más la molestaban y estaban cansadas de que a pesar de ser una niña de baja estatura y muy callada; era la mejor de la clase. Annika había roto la taza favorita de la maestra Corinna por estar practicando sus vueltas y saltos, Helga estaba ansiosa de acusarla y provocar que la mandaran hasta atrás en la fila y nadie la pudiera ver bailar.

¿Quién iba a pensar que la maestra Corinna acababa de terminar con su novio Eugen justo antes de la función y que esta taza ya no era más su favorita? ¿Dónde hubiese cabido la posibilidad de que sería Helga la que reprendieran por su conducta infantil y humillante al perder tiempo de práctica por tratar este asunto con la maestra cuando la misma Corinna indicó que fue algo “que podría pasarle a cualquiera”?

Y tan fluido como el río Spree, comenzó la función y las pequeñas bailarinas daban su espectáculo con delicadeza y agilidad al mismo tiempo, sin dar un respiro a los espectadores que quedaban asombrados con tanto talento. Incluso, el director de la “La Akademie der Künste” alias Academia de las Artes, quedó impresionado.

Y era el turno del grupo de bailarinas en el que estaba Annika, y nerviosa, tomó su pequeño listón rosado y se lo amarró con firmeza en su cebolla que sujetaba ferozmente su pelo para impedir que cualquier vuelta le quitara su aire de grandeza y despeinara esos cabellos asegurados en tres capas de gel SoftMed, de los más resistentes en Berlín. Se escuchaba dramática y los bajos entonaban de manera sensual al oído, la canción de Royals de Lorde.

Annika, bailaba y se perdía entre sueños de éxito y la música la consumía, la sumergía en sus pensamientos. Y era difícil de preveer que esta dulzura de niña pereciera tras un tropiezo, Annika siempre fue una niña descuidada.

5.25.2015

La misma vida

Decaída, dolida y perdida.
Me siento adolorida y cansada de tanta tecnología.
La rutina, la misma vida. Día con día.
Un país roto y sufriendo.
Grita poco a poco exigiendo,
un cambio radical,
un renacer total.

Pensativa, reflexiva y contra el suelo.
La misma vida, con tanta porquería,
con toda su oscuridad.
¿Qué lugar puedo llamar hogar?
Si en ningún lado me siento cómoda.

Sumisa, ante la violencia.
Pasiva y con fuerte consciencia,
de mantener la cordura ante la locura.
Tolerante, hasta donde se pueda,
luchando a diario contra la marea.

Suposiciones ciegas, conclusiones abiertas,
redirigidas como misil a su objetivo.
Te enfrentas con un monstruo vestido de minino.
Que no tiene conocimiento de su estado.

Inmutable, la misma vida.
La misma familia, el mismo país, la misma rutina.
Sin descanso, no hay plegarias, no hay quejas.
Tremendo rencor y fuerte enclaustramiento de mis pensamientos.

Emociones intensas comienzan a surgir,
control debo poseer.
Porque sin dirección camino,
pero siempre al mismo destino.
Porque lo único que tengo asegurado.
Es este destino a tu lado.

3.03.2015

Verde esmeralda

Rasca y rasca,
entrometida en asuntos ajenos.
Salta y rasguña,
los despojos de un desvelo.
Muerde y clava sus colmillos,
en el recuerdo del pasado.
Con esos ojos verdes por la tarde
y negros por la noche.
La pupila se aumenta al desborde un reproche.
Expandiendo esas agallas y energía.
Sube y baja,
corriendo buscando un aperitivo.
Maulla y vibra,
con todo su cuerpo recostado en tu pierna.
Se esconde y se tira,
sobre su espalda en busca de caricias.
Con esa inocencia divina,
que sólo ella podría poseer.