Esta mañana me sentía muy confundida.
Tercer día ya que me duele la cabeza la mayor parte del día, ceño fruncido, preocupación sin parar.
Leo el libro y me da esperanza pero me recuerda la situación.
Pensamientos negativos invaden mi mente uno tras otro, desconcierto, confusión.
Suspiro hondo más de una vez, necesito controlarme, necesito estar bien. Por ti.
Ya una vez calmada reflexiono un poco. La lógica y el corazón se contraatacan.
Al final todo me lleva a ti. A estar contigo, a pesar de todos los obstáculos que pueda ponerme la vida.
A luchar, como tú te has comprometido. Porque soy perseverante porque aunque me haya enamorado de alguien tan particular como tú, eso es lo que te hace especial y me recuerda lo mucho que vales la pena.
Mereces ser amado, de eso no tengas duda. Amado por mí, quizás. Pero te guste o no así están las cosas.
Trato de huir pero no puedo, mi corazón me lleva al mismo lugar y después de un momento me doy cuenta que no quiero.
He experimentado dolor de una manera que no lo había hecho antes, no recuerdo que nada me diera tanto miedo y preocupación.
Las cosas que más te importan en la vida son las que más te pueden dañar.
Y me doy cuenta cada día de que eres más, eres mejor, eres constante, eres fuerte y eres tú pero conmigo.
A veces siento que mis palabras llegan a carecer de sentido. Silencios pausados, largos y quebradizos.
Yo tampoco soy perfecta ni pretendo serlo, ¿digo qué?
Sí, dejaré de pretenderlo.
Sólo quiero darte la mejor parte de mí.
La carismática, alegre, simple, sincera y linda de la que te enamoraste.
No sólo tú has cambiado, mis chistes de niños ya no salen a flote como lo hacían antes. Me has forzado a madurar, lo cual no está mal.
Pero también debes recordar que olvidarse de los problemas y decir tonterías de vez en cuando no hace daño. Por el contrario, incrementa la felicidad= salud = bienestar.
Siento que últimamente me estoy volviendo loca, son tantas cosas dentro de mi cabeza que no he podido expresar a nadie. No son cosas que quiera compartir con cualquiera, tal vez con nadie.
Necesito un poquito de espacio para dormir, leer, dejar de pensar tanto y concentrarme en lo importante.
Necesito reír como antes lo hacía tan seguido. Pero casi 20 años, ya no estoy en la prepa...
Sólo sé que contigo siento que debo estar.
Tú y yo podemos brillar.