Rocé mis brazos de arriba a bajo a manera de expresar mi deseo de cariño
Los gritos no cesaban y seguía allí
No sabía si se quería ir pero lo imaginaba
Era imposible estar ahí por mucho tiempo si no se estaba acostumbrado
Le dije: "No te puedo dejar ir... no así", "No con un beso de ya te tienes que ir".
Y me contestó: "Lo siento pero ahora no puedo"
Me rompí durante un momento y sentí la sensibilidad de los días de andar.
No podía, no debía.
Un lago no dejaría a la fauna pasar.
Recostada mirando a la ventana.
En la penumbra no dejaba de meditar.
Necesitaba música, un tranquilizante natural.
Pero tampoco eso estaba permitido.
LLena de limitaciones que no me gusta mirar.
Con esa persona siempre tiendo a olvidar.
Pero abro los ojos de vez en cuando,
y me doy cuenta que no es tan fácil andar soñando.
Irrealidad.
Como una querida amiga dijo:
No comments:
Post a Comment