Si nos decimos adiós,
Tu sonrisa no desaparecerá de mis recuerdos.
El olor de tu pelo se quedará en mis pensamientos.
Pero no me verás ni hoy, ni mañana, ni en un mes, y tal vez ni siquiera en un año.
No me llevarás al trabajo, ni a la escuela.
No habrá besos de buenos días y buenas noches.
Y tendré que comerme mi comida, en vez de la tuya cada tarde.
No habrá quién me abrace, con su piel cálida. Ni quién me acaricie la cara.
¿Y esas miradas que me llevan a otro mundo? Desaparecerán.
Y esos lunares llenos de secretos, se esconderán para no volver jamás.
Ya no seré tu asistente, ni tu confidente.
No puedo prometerte ni siquiera una amistad.
Si te vas, lloraré hasta la eternidad.
La vida seguirá, pero nuestra historia permanecerá.
En la cotidianidad, en la música, en cada uno de estos poemas, en mi alma.
Por favor no te rindas, que no quiero decirte adiós.
No comments:
Post a Comment