He pensado mucho en ti.
En la muerte.
En cómo tus ojos se quedarán grabados en mi mente.
Ese verde, agua puerca.
Como todos tus escritos los leeré envuelta en lágrimas.
He pensado mucho en el tiempo.
Que estamos lejos.
En como a veces te detesto y te anhelo.
En que siempre has sido mi más fiel compañero,
aunque te hayas ido. Así lo siento.
Es extraño pensar todo esto,
querer vivir sin reglas, buscar la libertad.
Siempre bajo el respeto, pero vivir nada más.
Sin permisos, sin limitaciones, con vacaciones.
Sé que te extrañaré siglos cuando te vayas,
si incluso ahora te extraño y me dan unas tremendas ganas
de llorar y llorar y llorar y nada más.
Porque no estás a mi lado como lo estuviste en algún momento,
porque el tiempo que paso contigo nunca es suficiente,
porque no cualquiera puede entender lo que se siente,
amar y desear tanto la presencia de alguien
y no poder tenerlo cerca, a diario, en la misma ciudad, en un mismo rato.
Porque eres mi hogar, eres mi resguardo.
Eres mi confidente y lector.
Eres mi más amado padre y una "bendición".
Te amo.
No comments:
Post a Comment