Últimamente no me siento bien en los cumpleaños de mis amigos.
Desde que mis cumpleaños me afectan tanto (siempre lo han hecho pero cada año más)
encuentro un confort extraño en felicitarlos un día después
Me justifico pensando que es como un día adicional de cumpleaños, así todas las felicitaciones no terminan después de 24 horas sino que siguen, como las personas que celebran sus cumpleaños por semanas o todo el mes.
Me gustaría ser como esas personas que tienen la valentía de celebrarlo por todo un mes, y claro, la facilidad económica.
Siempre he querido tener un gran festejo, ahora que descubrí mi tipo de personalidad, todo tiene más sentido, típico de una animadora, querer ser el centro de atención en su día especial.
Pero con el paso del tiempo solo me siento más "bitter", a veces no encuentro la traducción en el momento, típica maestra de inglés jaja. Más amargada tal vez, más desesperanzada, más sola, creyendo que mis problemas se resolverán si no tengo expectativas. Pero bajándolas tanto que no queda ninguna intención de celebrar. Pensando en la carga que es darle gusto a los que quieren pasar tiempo conmigo, preocupándome desde antes en todas las decepciones que habrá.
Es difícil arrancarse del pecho un sentimiento así, un recuerdo que tal vez pueda ser considerado trauma. De no tener amigos y luego invitar a todos los que creías que eran y ver una reservación para 60 personas en un restaurante con 100 invitados y que lleguen 10 o menos.
Hasta la fecha me repito y me repiten que debo quedarme con los importantes y he tratado de mantener esa premisa pero es muy difícil cuando los importantes van y vienen, cambian, crecen, y encuentran formas nuevas de lastimarte.
Es muy difícil cuando sigues queriendo creer en la bondad de las personas y tu empatía te hace caer en los mismos patrones y hasta tu propia psicóloga te clava la daga en el pecho ahuyentando a tus cercanos como en los viejos tiempos.
Es difícil cuando crees que vas por un buen camino y te hacen cuestionarte todas tus decisiones de vida constantemente, cuando empiezas a preocuparte más por el futuro que es sumamente aterrador y abrumador saber que no todos tienen la fortaleza suficiente para enfrentar los retos que se avecinan. Que tú sí, no les temes, pero ¿qué tanto has tenido que lidiar con ellos realmente?
Creo que siempre tendré apoyo, siempre habrá alguien que me adopte de alguna manera y se preocupe por mí. Como yo me preocupo por todos todo el tiempo.
Pero eso no es confort suficiente porque la persona que más me preocupa es la que menos me deja de preocupar.
¿En quién puedo confiar? Como para que crezca conmigo, aprenda conmigo, como para que se quede, como para que le importe, esté al pendiente, no me manipule, no me lastime, no me haga sentir miserable.
Parece que soy muy buena equivocándome, buscando seguir con un ciclo vicioso aún y con mi introspección y autoconocimiento se me escapa todo. Y cuándo creo que ya lo descifré vuelvo a caer en lo mismo.
Sigo creyendo que la terapia es fundamental en el proceso pero qué hacer después de una decepción tan grande.
La verdad ya no sé qué hacer y el 2020 no sé qué tanto lo recuerde con dicha. Hay años que se borran, otros que se bloquean y otros que tan solo nombrarlos te pone triste o estresada. Al final todo se siente como un aprendizaje pero vaya que como dicen los memes "ya me estoy cansando de tanto aprender".
Un paso a la vez, Mag.
No comments:
Post a Comment