Ha sido un viaje algo estrepitoso.
Ha habido muchas rocas en el camino, yo trato de retirarlas y tú pides ayuda.
A pesar de lo imposible que a veces se veía nuestro futuro, he estado reflexionando.
Te he visto cambiar, te he visto crecer y evolucionar. Tal vez de a ratos, tal vez temporalmente pero es más de lo que alguna vez pensé que podrías llegar a hacer, sin una guía.
Y desde que tengo memoria he tratado de buscar formas de llegar a ti, de conectar contigo, de amarte profundamente más de lo que ya lo hago. Me es difícil cuando somos tan diferentes pero al conocerme más a mí he aprendido a ver las cosas buenas que me has dado.
Y que me sigues dando, porque pese a todo siempre me has amado incondicionalmente.
Me enseñaste a amar sin pedir disculpas, a aventarme de un precipicio y después pensar. A seguir mi instinto y mi corazón, me enseñaste a bailar y hacer lo que se me de la gana, a no tener vergüenza. A no pedir perdón por ser yo misma. Me enseñaste a ayudar y a pedir ayuda. A que un pequeño regalo puede cambiar las cosas y darle una sonrisa a quien lo necesita. A que la sociedad podrá estar rota pero yo soy hermosa al final del día. A que uno nunca termina de aprender.
Me enseñaste a hacerme escuchar y a luchar por lo que quiero, a no rendirme y a siempre ver la salida. A pensar hacia adelante y nunca arrepentirme. A alejarme de todo aquello que quiera hacerme mal y a saber lo que valgo.
Me enseñaste a atesorar el amor ajeno y a cuidar mis relaciones interpersonales. Me enseñaste a poner atención a los demás e interesarme en sus historias y lo que no dicen. Me enseñaste a encontrar conexiones y descifrar comportamientos. Me enseñaste a descubrir la verdad, a ser fiel a mí misma, a nunca traicionar mis valores y mi esencia.
Me enseñaste que cerca o lejos me vas a amar, que nunca te pondrías en contra de mis sueños y metas, sino que le gritarías al mundo entero lo que estoy haciendo y lo que construyo día a día. Me enseñaste a no contarte secretos jajajajaa y que no a todos les gustan las cosquillas.
Pero de las cosas más bonitas que me enseñaste, es a nunca decir "no puedo".
Aprendí que hay cosas de ti en mí que no era capaz de ver, pero cuando las descubrí me ayudaron a sanar, a crecer, a aprender y a amar mejor.
Así que gracias, por tu dedicación y entrega. Sé que no fue fácil pero creo que al final, salí mejor de lo que todos esperábamos jajaja.
Gracias mamá. Por cada pulserita.
No comments:
Post a Comment